
Michael Sclander, ingles de 45 años arto de sufrir el tradicional botellón en su calle, la cual era una de las más transitadas de la pequeña ciudad costera de Littlehampton (Reino unido), optó por investigar una nueva forma de hacer botellón, al cabo de unas horas descubrió una forma muy silenciosa de hacer botellón, “aunque requiere práctica, al final se consigue y estoy seguro que acabarán disfrutándolo”, declaró Michael en su presentación mundial ante su esposa.
Ya muchos países incluido España están interesados en este modelo de botellón mas silencioso y respetuoso para los vecinos que lo sufren.





Si no es porque no es de color amarillo, pensaría que son un nuevo modelo de contenedor para el reciclaje de vidrio.