estaciónLa vecina localidad de Villena sufrió este pasado viernes la incomodidad y el colapso de toda la ciudad tras la instalación de un tren eléctrico en la zona noreste de esta.  Al parecer y con la próxima festividad de moros y cristianos, que se celebrará a principios de septiembre, se pensó en la instalación de un tren eléctrico para deleite de los más pequeños y enamorados de estos juguetes, pero al finalizar la instalación de tan solo 200 metros de tren, se dieron cuenta que la ciudad se había quedado encerrada entre trenes y que el tráfico no podía discurrir ni por la zona sur, ni por la zona norte, provocando un sentimiento de claustrofobia, más que presente en la vida de los “panojos”.

Con la instalación ya finalizada y con la pereza de volver a desmontarla comenzaron a discurrir para ver una posible solución no llegando a día de hoy a esta, en principio pensaron en soterrar el tren eléctrico, o en hacer una especie de pasarela para que el tren subiera, pero estas soluciones no permitirían disfrutar de la atracción, por lo que todavía siguen en negociación, el jefe de la policía local de Villena y las comparsas que pusieron dinero para la instalación de esta atracción.

Mientras tanto la alcaldesa Villenera sigue disfrutando unas vacaciones merecidas tras haber estado todo el año negociando el soterramiento de la línea férrea real que recorre la ciudad.