El Tigre al acecho

Fuente:  Tomás Roncero

No es que vayamos a caer en el vicio de la detestable prensa rosa, solamente nos hacemos eco de una noticia que tiene que ver con nuestro pueblo. Según publicó ayer USA Today, filial de este medio en los Estados Juntitos, el golfista Tiger Woods sentía debilidad por el mueble de Yecla, como escenario para sus escarceos extramatrimoniales, las declaraciones de sus numerosas amantes no han hecho más que confirmar este extraño fetiche del Tigretón.

El que hasta hace poco fuera un icono para la puritana sociedad americana se ha convertido en el “niño malo de América”, lo que le ha costado la pérdida de numerosos patrocinadores como “Filette”, empresa que piensa sustituir al golfista por el “Súper” como imagen para presentación de su nueva cuchilla bifurcada. La caída en desgracia de Tiger se debe al harén que se había montado el colega por todo el país y parte del extranjero. Las amantes, que fea no es ninguna, se han subido a la cresta de la ola y han aireado todos los gustos lujuriosos del Tigre, entre ellos destaca la fijación que tenía el golfoísta por montárselo en muebles montados en Yecla.

“A Tiger le gustaba que le quitase la chaqueta verde y se la colgara en un armario de color cerezo, con puertas macizas de roble con el sello de calidad de Muebles Gran Vago, luego practicando el swing me la colaba en el agujero” Ha señalado una de sus amantes, otra de ellas ha afirmado: “A mi me decía lascivamente que nunca había visto otro open como el mío y que me iba a dar el par en un comidísimo sofá fabricado en Logama.” Por otro lado, la última amante en aparecer ha afirmado que, “Tiger era un chico encantador, pero tenía unos gustos muy raritos, como el querer comprobar que los colchones fuesen siempre iguales a los que salen en “Cuéntame como pasó”, una vez comprobado, se lanzaba a la búsqueda del birdie con el mejor de sus drives. En una ocasión me pidió que llevase a una caddie para lanzarnos a un doble bogey, pero finalmente se echó atrás porque la cama no había pasado el control de calidad del CETEM”

Todas estas declaraciones han llevado a su esposa, la modelo sueca Elin Nordegren, ha separarse de su marido. Al parecer y según cuenta otra de sus amantes, el deportista sentía tanta devoción por el mueble yeclano, porque estaba harto de los muebles del IQUEA, siendo sueca su esposa siempre compraban los muebles en la conocida multinacional. “Elin era una obsesa de la decoración y cada dos por tres cambiaba todo el mobiliario de su casa, Tiger Woods estaba harto de tener que montar los muebles cada vez que le daba el venazo a la sueca. Tiger solía afirmar que para él una silla es una silla, si te la dan por piezas se llama puzzle de (censurado). El hacer el amor en un mueble de verdad, y más si era de Yecla, le ponía a tope, no había búnker que se le resistiese”

Los empresarios yeclanos, ante la espantada de patrocinadores que señalábamos, ya se ha puesto en contacto con el Tigre para las próximas campañas publicitarias de nuestra industria más concocida. Le han enviado una invitación para que venga a practicar el golf, u hacer el golfo, en la Umbría del Tractor y se especula con que será la imagen de la siguiente Feria del Mueble. Sería sin duda un gran fichaje, pese a que la Asociación de Maridos Yeclanos (AMAY) podría vetar la presencia del “Casanova del Green” por miedo a que actúe y no deje hoyo sin tapar en Yecla. Ceterum censeo stauam esse delendam.