Fuente: Tomás Roncero

 Por fin ha aparecido, después de tantos siglos de búsqueda, la humanidad podrá conocer el lugar exacto en donde Cristo perdió el gorro. Este descubrimiento ha tenido lugar, como no podría ser de otra manera, en esta nuestra localidad. Concretamente, el gorro de Cristo ha aparecido en el nuevo recinto ferial que se nos estaba construyendo, en las afueras del casco urbano. ¡Sí!, exactamente, en esa insípida estructura semipiramidal que podemos observar cuando pasamos por el desvío, eso es el nuevo recinto ferial. Pues a mediados de la semana pasada, uno de los trabajadores halló de manera casual esta peculiar reliquia.

El gorro de Cristo apenas ha tenido importancia dentro de la mitología oficial cristiana, pero es un elemento muy recurrente dentro de la idiosincrasia popular. Este objeto tiene además propiedades milagrosas, el obrero que encontró el gorro ha sido agraciado este fin de semana con una quiniela de catorce, (falló el resultado del Real Murcia, que volvió a perder), por su parte la empresa constructora que llevaba a cabo las obras, La Generalísima, ha sido agraciada con la adjudicación de nuevos trabajos por parte de la administración, sin lugar a dudas el hallazgo del gorro ha sido determinante para esta buena racha.

Todo ello ha provocado una rápida reacción por parte de las autoridades religiosas. La confirmación oficial por parte del Watircano se había visto retrasado debido a que los expertos no pudieron venir a España a causa del humo negro de cenizas provocada por la erupción del volcán lfsuavgñakljug, aunque desde muchos colectivos freaks se apunta a que el humo negro era en realidad John Locke dándose una vuelta fuera de la isla, teoría que se reforzó al coincidir con el hallazgo de este símbolo. Las visitas de la hermana del “hacedor de puentes” a Yecla en el pasado mes de julio y de la comisión papal que canonizó al Cochinico Marrandungo, al parecer, eran operaciones encubiertas por parte de los servicios secretos watircanos, puesto que ya se tenían indicios acerca de que esta reliquia pudiera encontrarse en estas latitudes. Es más, no se descarta que otras reliquias perdidas pudieran aparecer próximamente. Jolgorio Ruiz ya está emocionado y se ha propuesto encontrar nada más y nada menos que el Santo Grial en nuestro término municipal, con el loable objetivo de darle a Dan Brown en toda la boca, siempre y cuando no se le adelanten los Indianas Tocaco Jones locales.

El hallazgo del lugar donde Cristo perdió el gorro también ha supuesto un duro revés para los ambiciosos proyectos urbanísticos. Ya que se ha declarado, al que iba a ser nuevo recinto ferial, como lugar sagrado y de peregrinación. Lo que supondrá la necesidad de buscar un nuevo espacio para ubicar la feria de septiembre y el acondicionar dicho recinto para acoger a los millones de peregrinos que se esperan. Para solucionar la cuestión sobre la nueva ubicación del recinto ferial ya se tiene previsto el instalarlo a partir del quinto pino de la carretera de Fuenteálamo. En cuanto a la otra cuestión, para acondicionar y adecentar el lugar sagrado del hallazgo se tiene previsto embellecerlo con la construcción de una nueva iglesia, aprovechando los materiales de construcción que tendremos a nuestra disposición cuando se produzca el inevitable derrumbe de la Iglesia de San Francisco. Ceterum censeo statuam esse delendam