Fuente :  Tomás Roncero

Si bien la nueva ley antitabaco ha tenido de forma generalizada una aplicación favorable y sin problemas en nuestra localidad, dejando libre de humos los alrededores del hospital o zonas frecuentadas por niños como colegios, iglesias o parques, ha encontrado una fuerte resistencia en el Bar Velero, cuyos clientes se niegan a aceptar lo que consideran una invasión de la propiedad privada y un atropello a su libertad individual.

Para mostrar su disconformidad han formado lo que el gobierno califica de “célula de integristas tabaquistas” que se dedican a alborotar la sociedad con el revolucionario acto de fumarse su buen Ducados negro  mientras juegan su  partidica al dominó. Este acto de sedición ha dado lugar una reunión urgente en el Congreso de los Diputeadores que ha ordenado la militarización inmediata del Bar Velero, en la que si es necesario, serán las propias fuerzas de élite del ejército español los que deban de servir las mesas o enviar a campos de concentración a todos aquellos que decidan dar unas caladitas a su insalud.

A pesar de la amenaza, en el Bar Velero se hace caso omiso de la normativa y predican la desobediencia civil, que ha convertido a este pequeño bar en un núcleo de resistencia por todos aquellos que no quieren verse convertidos en parias de la sociedad, incluso se plantean el presentar una batalla legal para salvaguardar sus derechos. “He iniciado los trámites para convertir al local en un coffe-shop, para que mis parroquianos puedan seguir fumando tranquilamente, también vamos a iniciar una batalla para dejar en evidencia a la ley, por ejemplo, iremos a los lugares en los que esté prohibido fumar y encenderemos cigarrillos como si fuesen inciensos, la ley prohíbe fumar, no quemar tabaco” Ante la amenaza de militarizar el local, Leandro Gado uno de los más fieles parroquianos ha afirmado, “He sido sindicalista de la OJT, he corrido delante de los grises, no puede ser que queramos ser más europeos que Europa, yo sí que tengo memoria histórica y jamás me imaginaba que viniese un militar a llevarme al trabajo o apagarme un cigarrillo a punta de pistola, lo que hace falta es más trabajo y más y mejor educación ”

El Bar Velero pretende atraer adeptos a su causa, puesto que la ofensiva puritanista del Partido Zapaterista Opaco Español (PZOE), no se va a quedar únicamente en la ley antitabaco. La ministra de santidad, máximo exponente del ósea liberal-progresismo chachipiruli, ha anunciado nuevas medidas tales como prohibir la bollería industrial, permitir a las jóvenes bajarse la regla por Internet para evitar dolores de cabeza, evitar la distribución de refrescos de cola con cafeína o poner más y más gomaespuma en los columpios, no vaya a ser que alguien se haga daño. Ya que no tienen futuro, al menos que lo afronten con salud, parece ser la máxima de estas medidas. Ceterum censeo statuam esse delendam